Jerri Blank es una "bebedora, consumidora y perdedora" de 46 años que intenta rehacer su vida. La fugitiva y adicta reformada vuelve al instituto como estudiante de primer año, donde intenta encajar y estar a la moda con las chicas de 1/3 de su edad. Desgraciadamente, no se ha desprendido de su pasado inmoral ni ha adquirido ninguna ética, y su extraña familia y sus frustrados compañeros de clase tienen problemas para relacionarse con ella.