Inglaterra, 1941. Alemania, tras haber invadido con éxito en 1940, tiene ahora el control del Reino Unido. Las SS dirigen ahora el país, pero para el orden público general, un afamado detective de Scotland Yard. Archer camina por una línea muy delgada, ya que su trabajo le obliga a colaborar estrechamente con las despreciadas SS, la vanguardia del fascismo nazi. Para algunos esto lo convierte en un traidor. Existe un movimiento de resistencia inglés, pero Archer cree que la resistencia es inútil y sólo conducirá a un mayor derramamiento de sangre. Entonces, un caso de asesinato le arrastra a la lucha, y a un complot de proporciones internacionales.