Ampliamente considerado como el mejor programa de sketches de todos los tiempos, Monty Python's Flying Circus reescribió las reglas de la comedia televisiva británica y mundial en su épica carrera de 1969 a 1974. Ofrece piezas cómicas cortas y rápidas que van desde lo patentemente absurdo hasta lo surrealista. El tema es a menudo irreverente y arriesgado, con muchos gags visuales y sketches de observación, con o sin chiste. Destaca por sus frecuentes sketches de hombres travestidos o por sus posturas de estirados caballeros británicos con sombreros derby y trajes finos que actúan como idiotas. Los segmentos de animación de tipo steampunk, muy creativos, se intercalaban con frecuencia con los de acción real.