La vida de Drew se desmorona. Padre soltero y recién divorciado, descubre que sus riñones están fallando y que necesita urgentemente un trasplante. Su suerte cambia cuando se reencuentra con una mujer que conoció hace mucho tiempo. Gina ha tomado algunas decisiones poco convencionales -vivir en el sótano de su madre, ser conductora de una furgoneta para personas mayores- pero su decisión de convertirse en donante de órganos de Drew tendrá un impacto duradero en éste que va más allá de salvarle la vida.