"Querido diario: me he reencarnado en una baba". Incluso en otro mundo, las vidas no siempre están en juego. Hay mucho trabajo que hacer, desde alimentar a la comunidad hasta forjar los objetos que necesita, además de jugar y hacer travesuras. Acompaña a Rimuru y sus amigos mientras se relajan y disfrutan de su vida cotidiana.