Son 400 años en el futuro, y hemos conseguido evitar la catástrofe y despegar hacia las estrellas. La Orville es una nave de exploración enviada para conocer planetas fuera del conocimiento humano, pero para sus misiones emplean a una tripulación diversa de especies de toda la galaxia. Eso significa que las costumbres y la cultura a veces chocan, pero la tripulación en general está comprometida con la misma misión. Siempre que es posible, la Orville renuncia al compromiso marcial en forma de diplomacia y tiene la costumbre de no interferir con las sociedades que aún no han alcanzado un cierto nivel de progreso tecnológico y social.