En el futuro, la humanidad ha encontrado un camino poco convencional hacia la inmortalidad. Mediante el uso de pilas corticales, la conciencia puede ser digitalizada e implantada en la columna vertebral. Esto permite a los que tienen el dinero y la influencia para tener sus recuerdos colocados en un nuevo cuerpo. A Laurens Bancroft le acaban de matar el cuerpo y quiere saber por qué. Para ello, ha recurrido a la ayuda de Takeshi Kovacs: un soldado legendario de 250 años antes que se encuentra despertado en un futuro que intentó evitar. Pero resolver el asesinato conlleva la recompensa de una nueva oportunidad de vida.