Lisa seguía considerándose una superestrella del sóftbol hasta el momento en que se vio apartada del equipo de Estados Unidos. Esta es la única cosa por la que siempre ha vivido, y ahora se ve obligada a reconsiderar no sólo su carrera sino su propia identidad. Al mismo tiempo, el empresario George se encuentra en una situación similar al ser apartado de la empresa de su padre. Lisa ya está enamorada, pero espera que una aventura con George pueda despertar su competitividad. Lo que crea es una situación mucho más complicada de lo que ella misma hubiera deseado.