Sean Archer es un agente del FBI con un pasado trágico, ya que su hijo fue asesinado por Castor Troy en un atentado contra su vida. Archer y un equipo consiguen dejar a Troy en coma, pero descubren que se ha colocado una bomba en algún lugar de Los Ángeles. Utilizando una cirugía experimental de trasplante de cara, se le quita la cara a Troy y Archer se hace pasar por Troy en un esfuerzo por encontrar la bomba. Sin embargo, el verdadero Troy se despierta, con la cara de Archer, e intenta apoderarse de la vida de Archer. El verdadero Archer debe luchar para salvar a su familia y a las innumerables vidas que se cobrarán si la bomba se detiene.