En el violento paisaje futurista de Mega City I, el crimen está fuera de control, por lo que las fuerzas del orden tienen la autoridad de actuar como juez, jurado y verdugo. El juez Dredd es el máximo responsable, un juez sin sentido que hace cumplir la ley sin remordimientos. Se le asigna un compañero psíquico para que se ocupe de una nueva epidemia de drogas, y el encargo resulta ser su caso más difícil.