El Departamento de Policía de Johannesburgo ha conseguido reducir los índices de criminalidad mediante el uso de robots diseñados por la empresa Tetravaal. Pero cuando uno de ellos es robado y reprogramado, comienza a tener pensamientos y sentimientos propios. Ninja y Yolandi son dos delincuentes que han capturado al robot Scout 22 y planean utilizarlo en sus propios planes delictivos. Pero a medida que Scout comienza a desarrollar un mayor sentido de la conciencia, también empieza a luchar con cuestiones de bien y mal. Pero la elección correcta no siempre es fácil de hacer en una ciudad como Johannesberg.