Clay, un artista, se encuentra en el aeropuerto internacional de Boston, donde espera coger un avión y volver a casa con su mujer y su hijo, de los que se ha alejado. De repente, un pulso afecta a la red de telefonía móvil de todo el mundo y convierte a la gente en asesinos enloquecidos. Clay escapa por los pelos del aeropuerto con otras personas y se dispone a atravesar Nueva Inglaterra con la esperanza de encontrar y salvar a su familia.